Habréis oído muchas veces que lo más importante a la hora de que un tratamiento cosmético sea lo más efectivo posible es la limpieza facial diaria. Y no, no es broma.
Cuando aconsejamos un tratamiento dermocosmético lo que buscamos es que la persona note mejoría en seguida y consiga combatir ese efecto no deseado (arruga, imperfección, exceso de grasa, flacidez) por el que ha llegado a nosotras pidiendo consejo.
Un buen consejo se basa sin duda en, antes de recomendar cualquier tratamiento, remarcar la importancia de una buena higiene diaria. Si seguimos una rutina de higiene diaria adecuada los tratamientos que nos apliquemos tendrán el efecto deseado.


