Supongo que será común a todos los colectivos esto de dar por hecho que la gente sabe más de lo que en realidad sabe.
Digo yo porque cada uno en su trabajo está tan acostumbrado a hacer y ver ciertas cosas que cree erróneamente que la otra persona "tiene que saberlo".
Quizá el título parece muy obvio: un colirio para los ojos. Pero me he dado cuenta de que no lo es tanto. Y es que se repite a lo largo de mis trabajos en farmacia (en diferentes zonas, con diferente público) esta misma situación:
Yo: Buenos días ¿en qué puedo ayudarle? (es la versión super cuki; cuando estoy de mala leche puede ser "hola, dime")
Cliente: Dame un colirio para los ojos
Yo: ¿Para qué lo quiere?
Cliente: Para los ojos
Yo: Sí, ya le he entendido. ¿Pero para qué? ¿Qué le pasa?
Y a veces hay múltiples respuestas:
- Me da igual, dame cualquiera...
- Dame Tobrex mismo que me va bien (hay quien se cree que es lágrima artificial cuando en realidad es un antibiótico)


